Plottier: acuerdo judicial para la agente que atropelló a una niña con un patrullero

La agente de la Policía de Neuquén admitió su responsabilidad en el choque ocurrido en noviembre de 2025, cuando atropelló a dos niñas en bicicleta en Plottier. 
General07 de mayo de 2026TNTN

La causa por el grave incidente vial que conmocionó a Plottier y a toda la provincia de Neuquén tuvo este miércoles un avance judicial clave. La agente policial Camila Rocío Speranza fue condenada mediante un acuerdo de procedimiento abreviado por el choque ocurrido en noviembre de 2025, cuando atropelló con un patrullero a dos niñas que circulaban en bicicleta y dejó a Catalina Galcerán con secuelas permanentes e irreversibles.

La resolución fue homologada por el juez de garantías Juan Manuel Kees y establece para la uniformada una pena de 2 años y 7 meses de prisión de ejecución condicional, además de una inhabilitación para conducir vehículos motorizados durante cuatro años.

El caso generó una fuerte conmoción social en Plottier por la gravedad de las lesiones sufridas por la niña y por las circunstancias en las que ocurrió el hecho: un móvil policial circulando a alta velocidad y sin los sistemas de emergencia activados.

Cómo fue el choque que cambió la vida de Catalina

El hecho ocurrió el 19 de noviembre de 2025 alrededor de las 19 horas, en una esquina de la ciudad de Plottier. Según la investigación impulsada por el fiscal Andrés Azar y el asistente letrado Maximiliano Jávega, Speranza manejaba una camioneta Volkswagen Amarok perteneciente a la Comisaría 46 de Los Álamos.

Las pericias accidentológicas determinaron que la policía circulaba a una velocidad mínima de 72,82 kilómetros por hora, superando ampliamente los límites permitidos para esa zona urbana.

Además, uno de los puntos centrales de la investigación fue que el patrullero avanzaba sin sirenas ni balizas encendidas, situación que agravó la responsabilidad atribuida a la conductora.

De acuerdo con la reconstrucción judicial, al llegar a la intersección la agente realizó una maniobra de frenado imprudente, perdió el control del vehículo y terminó embistiendo a dos niñas que circulaban en bicicleta.

Una de ellas logró arrojarse a tiempo y evitar ser aplastada por el móvil policial. Catalina, en cambio, no pudo escapar del impacto y fue arrollada por la camioneta oficial.

Lesiones gravísimas y un tratamiento que continúa

Tras el choque, la niña fue trasladada de urgencia bajo código rojo al Hospital Castro Rendón de Neuquén capital. Los médicos diagnosticaron un cuadro extremadamente delicado, con politraumatismos graves, compromiso neurológico, lesiones ortopédicas, problemas respiratorios y shock hemorrágico.

La complejidad de las heridas obligó posteriormente a derivarla a la Clínica Fleni, en la provincia de Buenos Aires, donde continúa actualmente con un largo proceso de rehabilitación.

La Justicia consideró acreditado que las lesiones sufridas por Catalina derivaron en secuelas permanentes e irreversibles, un punto determinante para encuadrar el caso bajo la figura penal de lesiones gravísimas culposas agravadas.

La situación de la niña movilizó durante meses a vecinos, familiares y allegados, que acompañaron públicamente el reclamo de justicia mientras seguían de cerca la evolución de su estado de salud.

La condena y las condiciones impuestas

El acuerdo judicial fue avalado también por la querella que representa a la familia Galcerán. La imputada aceptó su responsabilidad penal en el hecho y accedió a una condena de cumplimiento condicional.

Además de la inhabilitación para conducir por cuatro años, el fallo establece reglas de conducta obligatorias para la agente policial.

Entre ellas, deberá presentarse cada cuatro meses ante la población judicializada para acreditar el cumplimiento de las condiciones fijadas por la Justicia.

La condena pone fin a una etapa judicial importante para la familia de Catalina, aunque la recuperación de la niña continúa y las secuelas derivadas del choque siguen marcando la vida cotidiana de todo su entorno.