El gobernador Rolando Figueroa encabezó este miércoles el acto de entrega de los primeros 300 créditos hipotecarios no bancarios del programa Neuquén Habita, una herramienta para facilitar el acceso a la vivienda propia y acompañar a las familias en la construcción, ampliación y refacción de sus hogares. El programa ya tiene 1.000 adjudicados, 1.300 solicitudes preaprobadas y 4.047 inscriptos, y alcanza a 20 localidades de las siete regiones de la provincia.
“Hoy tenemos en la provincia, sin contar los préstamos, 15.000 soluciones habitacionales en marcha”, aseguró Figueroa, quien afirmó que con esta iniciativa “eliminamos el tongo en la obra pública”. Remarcó además que muchos neuquinos podrán acceder a una solución habitacional aun cuando los bancos no los consideraban elegibles. “Elegimos Neuquén porque creemos que hay un futuro”, reafirmó.
Una facilidad para quienes aún pagan el terreno
Durante su discurso, el gobernador anunció una ampliación para quienes no tienen cancelado su terreno. “Estamos lanzando un adicional con un solo trámite, para que los vecinos que tienen un terreno hipotecado o que todavía lo están pagando y no pueden acceder al préstamo reciban los fondos para cancelarlo”, señaló. Una vez cancelado, podrán acceder al préstamo para construir con el mismo trámite. Describió el esquema como un círculo virtuoso: cuando las familias cancelen sus créditos, otras podrán acceder a uno nuevo.
La ministra de Infraestructura, Tanya Bertoldi, recordó que, tras la eliminación de la Secretaría de Vivienda y Hábitat y la restricción del crédito Procrear a nivel nacional, las provincias “tuvieron que tomar una decisión”. Sostuvo que Neuquén invirtió “peso a peso” en Neuquén Habita y afirmó: “La motosierra hace ruido, pero no paga casas, no paga alquileres, no compra materiales”.
Cómo está el programa
La iniciativa recibió más de 4.000 postulaciones. Ya hay 300 solicitudes aprobadas, cuyos titulares comenzaron a recibir el primer desembolso, más de 1.300 familias con solicitudes preaprobadas y 700 que aguardan completar la presentación de planos. Para ellas, la Provincia facilita prototipos de viviendas y trabaja con el Colegio de Arquitectos para poner profesionales a disposición.
Los primeros créditos corresponden a familias de 15 localidades: Centenario, Chos Malal, Cutral Co, Huinganco, Junín de los Andes, Neuquén capital, Picún Leufú, Plaza Huincul, Plottier, San Martín de los Andes, San Patricio del Chañar, Villa La Angostura, Villa Pehuenia, Vista Alegre y Zapala.
Las dos líneas de crédito
Los créditos se financian con recursos propios de la Provincia, con asistencia técnica del BPN, y son para vivienda única y de ocupación permanente. La línea de construcción de vivienda nueva ofrece entre $75 y $150 millones, sobre terreno propio escriturado, hasta el 100% del presupuesto de obra y hasta 20 años de plazo. La de ampliación y refacción ofrece entre $30 y $75 millones para viviendas con escritura, a hasta 10 años.
Ambas tienen una tasa nominal anual del 2%, con capital ajustable por la Unidad de Vivienda (UVI), y la cuota no puede superar el 30% de los ingresos netos del grupo familiar. Para construcción, el ingreso mínimo aproximado va de $1,3 a $2,6 millones mensuales; para ampliación o refacción, de $950.000 a $2,4 millones. En ambos casos, el ingreso neto máximo es de $6,5 millones.
Un esquema de recupero solidario
El programa permite que las familias elijan a los profesionales, constructores y proveedores, lo que impulsa la actividad económica local. Las cuotas que pagan regresan al Fondo Neuquino para la Vivienda, para reinvertirse en nuevas soluciones. Participaron también los ministros Juan Luis Ousset y Jorge Tobares, los secretarios Ana Servidio y Gustavo Coatz, el presidente del IPVU-ADUS, Pablo Dietrich, y el del BPN, Gabriel Bosco, además de intendentes, presidentes de comisiones de fomento y delegados regionales.


