Amenazas previas y un conflicto por drogas: así fue el crimen de Nicolás Sáez

La Fiscalía reconstruyó el crimen de Nicolás Sáez y apunta a un conflicto por drogas.
15 de septiembre de 2026TNTN

La confirmación de que el cuerpo hallado calcinado en la meseta de Centenario pertenece a Nicolás Agustín Sáez, de 21 años, provocó conmoción en la región ante el grado de violencia del asesinato. El Ministerio Público Fiscal le formuló cargos a Cristian Campodónico, un joven amigo de la víctima, por homicidio simple, quien lo atacó con una piedra hasta asesinarlo, escondió el cuerpo y lo prendió fuego para eliminar pruebas. La principal hipótesis del caso apunta a un conflicto previo por drogas.

La acusación fue presentada por la fiscal del caso, Lorena Juárez, y el asistente letrado Maximiliano Jávega, durante la audiencia de formulación de cargos realizada este domingo 13. Le atribuyeron el delito de homicidio agravado por alevosía, en carácter de autor, y solicitaron que el imputado permanezca detenido en prisión preventiva durante seis meses.

El juez descartó la alevosía

El juez de Garantías Raúl Aufranc, a cargo de la audiencia, dio por formulados los cargos pero no tuvo en cuenta la alevosía, por lo que la acusación quedó como homicidio simple. En relación a la medida de coerción, el magistrado dispuso la prisión preventiva durante el plazo de dos meses, un lapso menor al solicitado por la Fiscalía. Durante la audiencia, la fiscal detalló cómo fueron los últimos momentos de Nicolás con vida, de qué manera fue detenido Campodónico, las pruebas que lo involucran como principal responsable y las diligencias realizadas en la zona aislada donde se encontró el cuerpo.

Según la teoría de la Fiscalía, el 5 de septiembre de 2026 el imputado contactó a Nicolás y lo invitó a una cita doble con unas chicas en una plaza de Centenario, valiéndose de la relación de amistad que los unía. "El acusado, con quien mantenía una relación de amistad, con el fin de invitarlo diciéndole que iban a tener una cita con dos amigas, quienes previamente lo habrían invitado, acordando el supuesto encuentro en una plaza de Centenario", explicó Juárez.

Nicolás, por la confianza que le tenía al acusado, acudió al lugar, y una vez allí se trasladaron hasta un cañadón debajo de una loma. El imputado llevó a la víctima a un sector de bardas del Parque Industrial de Centenario, próximo al lugar conocido como "Chile Loco", una especie de desarmadero de autos: una zona sin cámaras, con tránsito casi exclusivo de camionetas petroleras y escasa iluminación.

El ataque con una piedra

En ese contexto, lo atacó con una piedra de gran tamaño y lo golpeó al menos 12 veces. Nicolás sufrió un traumatismo craneoencefálico que causó su muerte. "Valiéndose de la relación de amistad que mantenían para poder actuar sobre seguro y cumplir su fin de darle muerte mediante la utilización de una piedra, le provocó múltiples lesiones en la zona de la cabeza, las que causaron el deceso de la víctima", indicó Juárez, y agregó que el acusado "se aseguró de llevarlo hasta un lugar donde no hubiera personas, lo que le impidió a la víctima pedir ayuda".

Luego del ataque, el acusado permaneció en el lugar hasta constatar que la víctima había dejado de respirar, y se retiró cerca de las 18.20 del sábado 5 de septiembre. Sin embargo, entre el 6 y el 11 de septiembre, el imputado regresó al lugar para ocultar el cuerpo: lo prendió fuego y posteriormente puso dos neumáticos encima para esconderlo.

La hipótesis de un conflicto previo por drogas

Un informe de la Brigada de Investigaciones de la Policía del Neuquén detalló que, en tareas de campo realizadas en el sector donde residía la víctima, tomaron conocimiento de que Nicolás había tenido un problema con un grupo de jóvenes presuntamente dedicados al comercio de sustancias ilícitas. La teoría surge del testimonio de un vecino de la víctima, que refirió que Nicolás solía ir a comprar marihuana a un loteo cercano, y que había tenido un conflicto previo con ese grupo. "La última vez que lo vi fue antes de irme a laburar. Me contó que había tenido un problema con unos pibes, porque le había roto un vaso en la cabeza a un pibe (...) Él tuvo un problema con ellos en agosto, sé que desde el problema no fue más para allá", relató el vecino consultado.

A partir de ese altercado, la víctima comenzó a recibir mensajes de amenazas, que fueron leídos durante la audiencia. Uno de ellos decía: "Tontito, discapacitado, te voy a romper las patas".

La versión del imputado quedó descartada

En un primer momento, Campodónico relató que unos hombres a bordo de una camioneta los habían interceptado y que actuó bajo amenaza de muerte, ya que dos integrantes de una banda le habrían apuntado con un arma exigiéndole que golpeara a su amigo con una piedra. Sin embargo, la Fiscalía corroboró las cámaras del lugar y pudo acreditar que esa camioneta nunca existió, como tampoco las personas mencionadas, y que en el lugar del hecho se encontraba únicamente el imputado. "Igualmente, sin esta declaración hubiésemos llegado hasta el imputado y en el día de la fecha contamos con evidencia que nos permite sospechar de manera fundada que el imputado participó del hecho", agregó la fiscal.