El gobernador Rolando Figueroa anunció este martes un novedoso programa que sale al rescate de las familias neuquinas endeudadas, con el objetivo de ayudar a las economías domésticas que, pese a tener intención de cancelar sus compromisos financieros, no logran salir de la morosidad porque las tasas y los intereses se volvieron impagables. "Nosotros ordenamos la cuenta del Estado. Ahora quiero que ayudemos también a ordenar la cuenta de la familia neuquina", aseguró el mandatario al presentar la iniciativa.
El gobernador se refirió también a las críticas que suelen plantearse frente a este tipo de anuncios. "Hay una idea con la que no estoy de acuerdo, que ordenar las cuentas y acompañar a la gente son cosas que se contradicen. Yo pienso exactamente al revés, nosotros ordenamos para redistribuir. El equilibrio fiscal no es un trofeo para mostrar en una planilla, es lo que nos permite estar presentes cuando a un neuquino se le complica", amplió Figueroa, vinculando el ordenamiento de las cuentas provinciales con la posibilidad de asistir a los vecinos en un contexto económico complejo.
El punto de partida: una provincia endeudada
El gobernador recordó que, al asumir la gestión, encontraron "una provincia con una deuda financiera muy pesada y, al mismo tiempo, con una enorme deuda de infraestructura", con faltantes de escuelas, hospitales, centros de salud y redes de agua, gas y cloacas en distintas localidades y barrios de la provincia. "Esa fue la provincia que recibimos, y nosotros no escondimos esa realidad. La pusimos arriba de la mesa porque, para transformar una realidad, primero hay que reconocerla", sentenció.
Figueroa reconoció que el Estado provincial "no puede vivir permanentemente en déficit" ni "gastar más de lo que tiene", ya que consideró que esa es la manera más silenciosa de hipotecar el futuro de las próximas generaciones. En ese sentido, remarcó que la actual gestión bajó gastos innecesarios, redujo la planta política, eliminó privilegios sin justificación y estableció una política de tolerancia cero frente a la corrupción, aunque aclaró que administrar bien no significa únicamente gastar menos, sino tener un Estado que sepa distinguir con claridad entre gastar e invertir.
Un programa para refinanciar deudas familiares
El mandatario ratificó su compromiso de que Neuquén no se endeudará para pagar gastos corrientes, y enfatizó que esa política del despilfarro "se terminó". "No creo en un Estado que mire desde la realidad de enfrente cómo una familia que trabaja quede atrapada en una deuda que no puede pagar", reconoció, en un contexto en el que muchas familias del país debieron sostener su consumo apelando a créditos de tarjetas y billeteras virtuales, lo que terminó complicando aún más sus economías domésticas.
"Hoy tenemos trabajadores, jubilados, monotributistas con ingreso y voluntad de cumplir, pero atrapados en deudas de tarjetas, préstamos personales, cuyos intereses se volvieron impagables. No estamos hablando del que no quiere pagar, estamos hablando del neuquino que quiere pagar y necesita una oportunidad para hacerlo", analizó Figueroa al fundamentar el anuncio del nuevo programa.
Cómo funciona la refinanciación
El programa permitirá refinanciar deudas a una tasa fija del 35% o UVA +5%, con un plazo que permita reducir el valor de la cuota mensual para las familias. Si bien el Banco Provincia del Neuquén (BPN) es la primera entidad adherida al programa, Figueroa extendió la invitación a todos los demás bancos y billeteras virtuales que quieran sumarse a la iniciativa. Como contrapartida, la provincia ofrecerá una reducción del 50% en la alícuota de Ingresos Brutos sobre los intereses de esos créditos refinanciados.
"Vamos a resignar recaudación para que esa plata quede en las familias neuquinas. Esto no es perdonar deudas ni regalar plata. La familia va a seguir pagando. La diferencia es que va a poder hacerlo", enfatizó el gobernador. "Queremos un Estado ordenado y eficiente, pero también presente cuando hace falta. Las dos cosas juntas. Ese es el Estado que estamos construyendo en Neuquén", completó.
La baja de la deuda provincial
Según datos oficiales, al asumir la actual administración, Neuquén tenía un pasivo consolidado de 1.263 millones de dólares, que representaba entonces el 83% de los ingresos anuales de la provincia, con más de la mitad de ese monto vinculado a gastos corrientes. A junio de 2026, la provincia había cancelado 707 millones de dólares, equivalentes al 44% del stock de deuda heredado, reduciendo su incidencia al 16% de los recursos anuales.
La meta del gobierno es generar las condiciones para que la provincia llegue a 2030 con una reducción casi total del pasivo heredado, lo que permitiría liberar capacidad financiera para sostener el ritmo de inversión pública. Los números neuquinos pasaron además otro examen en junio, cuando la calificadora FIX SCR elevó la nota de Neuquén a A- para la deuda de largo plazo y A2 para la de corto plazo, destacando la reducción sostenida del endeudamiento y el manejo de los recursos públicos, un proceso que permitió además que la provincia regresara al mercado internacional de capitales.


