Tatuajes y una autopsia: así se confirmó la identidad del joven hallado en un desagüe

Confirmaron la identidad del joven hallado en un desagüe del barrio Labraña.
18 de agosto de 2026TNTN

Se conocieron los resultados preliminares de la autopsia realizada al cuerpo hallado el miércoles de la semana pasada en un desagüe del barrio Labraña, en Cipolletti. A partir del examen médico forense, se pudo confirmar que se trata de Jeremías Aarón Valenzuela, un joven de 28 años que estaba desaparecido desde el 14 de mayo.

Según se informó, una serie de tatuajes detectados en el cuerpo permitieron establecer la identidad del joven, cuyo rastro se había perdido en la madrugada del 14 de mayo, cuando salió de su casa ubicada en el barrio 10 de Enero, detrás del casino de Cipolletti. El informe pericial, además, no advirtió indicios de criminalidad en torno al hallazgo.

Meses de búsqueda en tierra y en el agua

Tras su desaparición, el Ministerio Público Fiscal había abierto una causa y dispuesto distintas medidas para intensificar la búsqueda del joven. En coordinación con efectivos de la Policía de Río Negro, el grupo especial de canes y personal de Prefectura Naval Argentina, los rastrillajes se concentraron durante semanas en las zonas de chacras cercanas al barrio donde el joven había sido visto por última vez.

La búsqueda también se extendió al agua: los trabajos de rastreo se llevaron adelante sobre las márgenes y el lecho del río Neuquén y del río Negro, en la región al sur de los puentes carreteros, y las zonas de pesquisa se fueron ampliando tanto por tierra como por agua a medida que pasaban los días sin novedades. La Dirección de Protección Civil del Municipio de Cipolletti también se sumó a las tareas, aportando en las últimas semanas embarcaciones para recorrer los márgenes del río Negro con mayor precisión y cobertura.

Durante estos meses de búsqueda, la Fiscalía y la Policía de Río Negro desplegaron distintos operativos de rastrillaje que incluyeron el trabajo de la Brigada de Canes en zonas de chacras, recorridos por las márgenes de los ríos Neuquén y Negro, y la colaboración de buzos de Prefectura Naval en el cauce del agua, hasta que finalmente se produjo el hallazgo que permitió dar con el paradero del joven.