Murió un joven neuquino de 26 años tras contraer hantavirus

Un joven de 26 años murió por hantavirus en la Región del Pehuén.
General18 de agosto de 2026TNTN

El Ministerio de Salud de la provincia de Neuquén confirmó que un varón de 26 años, residente de la zona rural de la Región del Pehuén, falleció este lunes tras haber contraído hantavirus. El caso generó preocupación en la comunidad y motivó un nuevo recordatorio de las medidas de prevención frente a esta enfermedad, que puede presentarse en cualquier época del año en toda la región cordillerana.

El paciente había ingresado el sábado 15 al Hospital de Aluminé con síntomas como fiebre mayor a 38°, mialgias, disnea y dolores abdominales. Ante una rápida desmejora de su cuadro de salud, debió ser derivado a la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Zapala, donde requirió asistencia respiratoria mecánica para poder sostener sus funciones vitales.

A pesar de los esfuerzos médicos, el paciente sufrió un paro cardiorrespiratorio y falleció en ese centro de salud. Ante la sospecha de un posible contagio de hantavirus, se enviaron muestras al Laboratorio Central, que finalmente confirmó el caso positivo de la enfermedad. El joven residía en la zona rural del centro de la provincia y realizaba tareas laborales vinculadas al campo, y en la investigación preliminar se identificaron antecedentes de avistamiento de roedores y contacto con aves de corral en su entorno de trabajo.

Las medidas de prevención recomendadas

Debido a que la enfermedad se presenta en cualquier época del año en toda la región cordillerana, independientemente de la floración de la caña colihue, resulta necesario tomar ciertos recaudos básicos. Entre las recomendaciones se destaca la higiene y limpieza de las viviendas y espacios aledaños: lavar los platos después de su uso, limpiar mesadas y suelos, almacenar la comida en lugares cerrados y mantener la basura en recipientes con tapa hermética, medidas orientadas a evitar la presencia de roedores en el hogar.

Para que los roedores no ingresen ni hagan nidos en las viviendas, se recomienda tapar los orificios en puertas, paredes, ventanas y cañerías, ubicar la huerta y los leñeros lejos del hogar, y cortar el pasto y la maleza hasta un radio de 30 metros de la vivienda. Es importante, además, ventilar los lugares cerrados —viviendas, galpones y espacios similares— por al menos 30 minutos, y hacerlo cubriéndose la boca y la nariz con un barbijo o un pañuelo húmedo antes de ingresar. También se recomienda no barrer, ya que el polvo que se encuentra en el piso puede estar contaminado; en su lugar, los pisos, mesas, cajones y alacenas deben lavarse con una solución de una parte de lavandina cada 10 de agua, dejar actuar por 30 minutos y enjuagar posteriormente.

Para quienes vayan a acampar, se aconseja hacerlo en lugares permitidos y habilitados, lejos de malezas, basurales o pilas de leña, utilizar carpa con piso y cierres sin agujeros, y evitar dormir a la intemperie. En cuanto a los cuidados de los alimentos y residuos, es necesario mantener la comida en recipientes cerrados durante el día y la noche, guardar y desechar los residuos en bolsas, y no acumular basura en los alrededores de la vivienda. También se recomienda consumir agua segura, ya sea embotellada, hervida, filtrada o clorada, tanto para beber como para cocinar, lavar la vajilla o cepillarse los dientes.

Si se van a realizar paseos al aire libre en zonas de precordillera o cordillera, se sugiere hacerlo por senderos habilitados, no ingresar a construcciones abandonadas, caballerizas, galpones o leñeras, y evitar llevarse a la boca tallos, hojas y frutos silvestres. Asimismo, es necesario utilizar antiparras, guantes, barbijo y ropa de trabajo adecuada al manipular leña, frutos silvestres o superficies deshabitadas. Si se encuentra un roedor vivo, se recomienda utilizar venenos o trampas, sin intentar golpearlo o matarlo directamente, y en caso de hallar un animal muerto, no tocarlo ni manipularlo bajo ninguna circunstancia.