Una mujer en situación de calle acudió al refugio "100 Días" del SIEN, también conocido como el "parador nocturno", manifestando una descompostura generalizada. Tras la atención brindada por el equipo interdisciplinario que opera en el lugar, los profesionales de la salud confirmaron que la paciente se encontraba embarazada.
El caso fue dado a conocer por el secretario del Interior de la provincia, Gustavo Coatz, a través de las redes sociales oficiales de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, quien manifestó que había sido "una noche especial" por lo novedoso del diagnóstico. Durante una guardia en el dispositivo, el funcionario relató las particularidades del hallazgo y aprovechó la oportunidad para reflexionar sobre el rol social y sanitario que cumplen estos espacios de contención en la capital neuquina.
"Un momento de dignidad"
Al hacer referencia a la labor cotidiana que realiza el personal del refugio, Coatz abordó también los prejuicios que suelen surgir en torno a la existencia de este tipo de paradores. "Mucha gente no está de acuerdo o le parece que estamos haciendo un aguantadero, y en realidad el refugio es todo lo contrario: es el momento de dignidad para esa gente que está en la calle", enfatizó el funcionario en sus declaraciones públicas.
El secretario resaltó, además, el trabajo coordinado entre médicos, enfermeros y voluntarios que hacen posible el funcionamiento del espacio para atender a personas en situación de extrema vulnerabilidad. "Son seres humanos iguales que nosotros, y da vergüenza tener que aclararlo", expresó Coatz, remarcando la relevancia de brindar una respuesta integral a quienes se acercan al dispositivo. Finalmente, destacó que el objetivo central no radica únicamente en resolver las urgencias médicas de quienes asisten, sino también en ofrecer un acompañamiento continuo, de manera que las personas puedan acceder a diagnósticos oportunos y contar con el respaldo necesario para tomar decisiones sobre su salud y su vida, en un marco de respeto y contención.
Cómo funciona el parador nocturno
Las personas que quieran ingresar al refugio pueden acercarse a la Catedral de Neuquén, desde donde salen los minibuses hacia el predio. Según explicaron desde la organización, los vehículos realizan todos los viajes que sean necesarios para garantizar los traslados de quienes se acercan buscando resguardo. Antes de subir, se realiza un control preventivo con intervención policial, y las pertenencias que no están permitidas dentro del refugio quedan guardadas en la Catedral hasta la mañana siguiente.
Una vez en el predio, las personas deben permanecer allí durante toda la noche, ya que no está permitido retirarse caminando: el refugio se encuentra a la vera de la Ruta 7, y la circulación nocturna por ese sector podría poner en riesgo tanto a los alojados como a los automovilistas que circulan por la zona. A partir de las 7 de la mañana, los minibuses regresan a la Catedral, donde se ofrece el desayuno a quienes pasaron la noche en el dispositivo. El servicio, que inicialmente funcionaba solo durante la semana, también fue habilitado los sábados y domingos, por lo que actualmente la asistencia está cubierta los siete días.
Más de 150 personas sostienen el dispositivo cada día
Desde la Secretaría de Emergencias aclararon que más de 150 personas trabajan cada día para sostener este operativo. "Ante las bajas temperaturas, el Gobierno de la Provincia del Neuquén lleva adelante un dispositivo integral de asistencia, resguardo y acompañamiento destinado a personas en situación de calle", señalaron desde el organismo.
"Cada día, más de 150 personas trabajan para garantizar el funcionamiento del dispositivo, articulando tareas de recepción, alojamiento, alimentación, atención sanitaria, seguridad, acompañamiento y asistencia integral", agregaron sobre el trabajo coordinado por la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos, que reúne los esfuerzos del Ministerio de Seguridad, el Ministerio de Salud, el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano, la Policía del Neuquén, el EPEN, la Municipalidad de Centenario, la Iglesia Católica, la organización Más Compasión y numerosas personas voluntarias. Desde el organismo remarcaron que se trata de "un trabajo interinstitucional y solidario que permite brindar una respuesta organizada y sostenida para proteger la salud y la integridad de quienes atraviesan una situación de mayor vulnerabilidad".


