Entraron, cocinaron milanesas y una ensalada, y se fueron con todo: el insólito robo en un comedor de Neuquén

El comedor Quimei, ubicado en Racedo y Avenida del Trabajador, en el oeste de Neuquén, sufrió un nuevo robo que dejó sin servicio de comida caliente a entre 500 y 600 personas.
General17 de junio de 2026TNTN

La inseguridad volvió a golpear al comedor Quimei, ubicado en la esquina de Racedo y Avenida del Trabajador, en el oeste de la ciudad de Neuquén. Delincuentes ingresaron una vez más al lugar y se llevaron kilos de mercadería destinada a la preparación del almuerzo diario, dejando sin servicio de comida caliente a entre 500 y 600 personas que dependen de las viandas que se entregan cada mediodía. En la entrada del edificio quedó colocado un cartel que informa la suspensión del servicio hasta nuevo aviso.

Los ladrones ingresaron por una ventana y se llevaron pollos, milanesas y distintos cortes de carne provistos por el área de Desarrollo Social para la elaboración de las comidas. Pero lo más llamativo de este episodio fue lo que ocurrió mientras los delincuentes todavía estaban en el lugar.

Los encontraron cocinando dentro del comedor

Alicia, una de las 14 trabajadoras que se desempeñan en el comedor — dependiente del Ministerio de Trabajo —, relató que el equipo llegó a cumplir sus tareas el martes a las 7:30 y se topó con los delincuentes todavía adentro. "¿Qué seguridad tenemos nosotros? Ninguna. No es la primera vez. Esta vez entraron el sábado y también entraron el martes", expresó con preocupación.

Según contó, sus compañeros llegaron al ingreso mientras los intrusos preparaban bolsas con elementos para llevarse por el sector del paredón trasero. Pero la permanencia de los ladrones en el lugar fue mucho más extensa de lo habitual: "Cocinaron, hicieron milanesas, una ensalada, tuvieron tiempo de revisar todo el comedor. Arriba de la cocina hay un pequeño galpón, lo abrieron también y dejaron todo listo para llevarse los cables", detalló Alicia.

Sin medidas de seguridad ni posibilidad de almacenar mercadería

La trabajadora identificó la falta de iluminación y la ausencia de medidas de seguridad como factores que agravan el problema. La situación llegó a un punto crítico: desde el comedor aseguraron que ya no pueden almacenar mercadería en el lugar por temor a que vuelva a ser robada, lo que complica todavía más la organización diaria del servicio.

El comedor Quimei asiste a familias de distintos barrios, no solo de San Lorenzo, y cada robo repercute directamente en quienes esperan recibir un plato de comida. "Nos duele porque nosotros damos todo para que esa familia o ese chico tenga para comer y que nos hagan esto", lamentó Alicia.