Cayó una mujer condenada por narcotráfico que era buscada por la Justicia Federal de Neuquén

Cintia Belén Álvarez, condenada por tráfico de estupefacientes y buscada desde fines de mayo, fue capturada en Mendoza tras un operativo conjunto. La Justicia Federal revocó el beneficio de la prisión domiciliaria y definirá su futuro traslado a una unidad penitenciaria de la región.
General12 de junio de 2026TNTN

La búsqueda de una condenada por narcotráfico que se había escapado de su prisión domiciliaria llegó a su fin en las últimas horas con su detención en Mendoza. Se trata de Cintia Belén Álvarez, una mujer con antecedentes por causas vinculadas a la venta de drogas en Neuquén, que tenía un pedido de captura vigente emitido por la Justicia Federal.

La mujer era buscada desde finales de mayo, luego de que las autoridades judiciales detectaran que ya no se encontraba en el domicilio donde debía cumplir su condena bajo la modalidad de arresto domiciliario.

Álvarez había recibido en 2025 una pena de prisión efectiva por infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes. Sin embargo, debido a circunstancias familiares, se le había concedido el beneficio de cumplir la condena en su vivienda bajo determinadas reglas de conducta.

En un primer momento, los controles sobre el cumplimiento de esa medida no habían detectado irregularidades. No obstante, en las semanas previas a su captura, el Ministerio Público Fiscal comprobó que se desconocía su paradero, lo que llevó al Tribunal Oral Federal de Neuquén a ordenar su inmediata detención el 27 de mayo.

El operativo que permitió encontrarla en Mendoza

Luego de activarse el pedido de captura, se inició una investigación coordinada entre la Policía Federal Argentina y la División Antinarcóticos de la Policía de Neuquén.

El intercambio de información con fuerzas de seguridad de otras provincias permitió seguir el rastro de la mujer hasta Mendoza, donde finalmente fue localizada y detenida.

La captura fue confirmada durante una audiencia ante el juez de Ejecución, quien dispuso que permanezca alojada de manera provisoria en el Complejo Penitenciario Federal VI de Cuyo.

Además, el magistrado resolvió revocar el beneficio de la prisión domiciliaria que le había sido otorgado, por lo que continuará privada de la libertad en un establecimiento penitenciario mientras se define un posible traslado a una cárcel de mujeres de la región.

La causa por narcotráfico que derivó en la condena

La condena de Cintia Álvarez tiene su origen en una investigación desarrollada por el Departamento Antinarcóticos de la Policía de Neuquén, vinculada al funcionamiento de un presunto kiosco narco en una vivienda ubicada sobre calle Chacho Peñaloza de la ciudad de Centenario.

Durante los procedimientos realizados en el lugar, los investigadores encontraron una pequeña cantidad de droga, dinero en efectivo y una balanza digital, elementos considerados relevantes dentro de la causa.

En la investigación también estuvo involucrada su expareja, un albañil de 34 años, quien inicialmente fue acusado junto con ella por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.

Sin embargo, a medida que avanzó el expediente, las sospechas se concentraron principalmente en Álvarez, a quien los investigadores señalaron como la persona que mantenía la actividad de comercialización de drogas.

Durante una audiencia ante el Tribunal Oral Federal se destacó que, incluso cuando su expareja no se encontraba en la vivienda, el movimiento de compradores continuaba, un aspecto que fue valorado dentro del proceso judicial.

Una condena efectiva y cuatro hechos atribuidos

Finalmente, mediante un juicio abreviado realizado el 29 de agosto de 2025, Cintia Belén Álvarez fue condenada a cuatro años y seis meses de prisión de cumplimiento efectivo por el delito de tráfico de estupefacientes bajo la modalidad de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización.

En la sentencia se le atribuyeron cuatro hechos vinculados a la actividad de venta de drogas.

Por su parte, el proceso judicial de su expareja se resolvió con una condena de tres años de prisión en suspenso al ser considerado partícipe secundario.

Durante la notificación de esa resolución, el juez del Tribunal Oral Federal también le recordó que acumulaba cuatro condenas previas y le advirtió que la comisión de un nuevo delito podría derivar en el cumplimiento efectivo de una pena de prisión.