Inseguridad en una escuela del oeste neuquino: le robaron a una maestra y tomó una drástica decisión
TNUn nuevo episodio de inseguridad dentro de una institución educativa volvió a generar preocupación en Neuquén. Una docente de la Escuela Primaria N° 202, ubicada en el oeste de la ciudad, fue víctima de un robo mientras daba clases y, tras lo ocurrido, tomó una difícil decisión: renunció al cargo suplente que desempeñaba porque aseguró no sentirse segura para continuar trabajando en el establecimiento.
El hecho ocurrió el último viernes alrededor de las 13:20, pocos minutos después del inicio del turno tarde. En ese momento, la maestra había ingresado al aula, firmó su asistencia y dejó su mochila sobre una silla mientras comenzaba la jornada junto a sus estudiantes.
Minutos más tarde, una compañera le advirtió que había visto a un hombre salir por una puerta lateral del establecimiento llevando una mochila de características similares.
“Firmé la asistencia y dejé la mochila arriba de una silla en el aula. Estábamos haciendo la ronda de novedades con los chicos cuando una compañera vino y me preguntó si tenía una mochila clarita. Me dijo que un hombre había salido por una puerta lateral con una mochila de esas características”, recordó Ángela Espinosa, la docente afectada.
Al verificar la situación, descubrió que sus pertenencias ya no estaban. Salió rápidamente al patio para intentar encontrar al responsable, pero el delincuente ya había escapado.
Poco después, un vecino le facilitó imágenes de cámaras de seguridad particulares donde se observaba cómo el hombre ingresaba al predio y posteriormente huía saltando una reja.
El temor por la seguridad de los alumnos: “Podría haber pasado algo mucho peor”
Aunque el robo le provocó una importante pérdida económica y personal, la docente aseguró que lo que más le preocupa es la vulnerabilidad del establecimiento frente a una persona desconocida que logró ingresar mientras había niños dentro de las aulas.
“Podría haber pasado algo mucho peor. Había chicos adentro de la escuela. Podría haber agarrado a un estudiante o haber ocurrido cualquier otra situación”, manifestó con preocupación.
Dentro de la mochila, Espinosa tenía su billetera, documentos personales, tarjetas bancarias, la tarjeta SUBE, credenciales de la obra social, lentes de sol, lentes recetados y diferentes materiales que utilizaba diariamente en sus clases.
“Se llevó absolutamente todo. Tenía cartucheras con marcadores, lápices, materiales didácticos, un parlante que usamos con los chicos, herramientas para las actividades escolares. Para él quizás no tiene mucho valor, pero para mí era mi herramienta de trabajo”, lamentó.
Utilizaron una de sus tarjetas minutos después del robo
El episodio no terminó cuando el delincuente escapó del establecimiento. Apenas ocho minutos después del robo, la docente recibió una notificación en su teléfono que indicaba una compra realizada con una de sus tarjetas de Mercado Pago.
Según contó, el gasto fue de 4.000 pesos en un comercio cercano al Hospital Heller.
“Me llegó un aviso de Mercado Pago informando una compra de 4.000 pesos. Cuando llegó la Policía fuimos hasta un comercio cercano al Hospital Heller donde se había realizado la operación. Evidentemente, probó si la tarjeta funcionaba y alcanzó a hacer una compra antes de que pudiera bloquearla”, relató.
La denuncia fue radicada en la Comisaría 21, que interviene en la investigación. Hasta el momento, la víctima no recibió novedades sobre la identificación del autor ni sobre la recuperación de sus pertenencias.
La falta de cámaras y la preocupación en las escuelas del oeste
Uno de los aspectos que abrió el debate tras el hecho es la seguridad en los establecimientos educativos.
La docente cuestionó que la escuela no cuente con cámaras de vigilancia y señaló que la única barrera que impide el ingreso de personas ajenas es el cierre perimetral del edificio.
“La Policía me preguntó si la escuela tenía cámaras, pero en las escuelas no tenemos cámaras. La realidad es que alguien salta una reja y entra. Esa es toda la seguridad que tenemos”, expresó.
Además, sostuvo que esta problemática no afecta únicamente a la Escuela 202, sino que puede repetirse en otros establecimientos del oeste de Neuquén.
“Trabajo en otra escuela del oeste y esto puede pasar en cualquiera. Uno siente que hay personas observando los movimientos de docentes y estudiantes para ver qué pueden llevarse”, aseguró.
La decisión de abandonar la suplencia por falta de seguridad
Tras el robo, Ángela Espinosa regresó a la institución el lunes siguiente con la intención de retomar sus tareas, pero la sensación de inseguridad y la falta de garantías para evitar que una situación similar vuelva a ocurrir la llevaron a tomar una determinación que reconoce como dolorosa.
La docente renunció al cargo suplente que ocupaba en la Escuela 202 y decidió continuar únicamente con su cargo titular en la Escuela 298.
La medida también tendrá un impacto económico en su situación personal, ya que dejará de percibir el ingreso correspondiente a esa suplencia hasta que consiga una nueva cobertura.
“Me quedaré un tiempo sin ese ingreso, pero no me sentía segura. Creo que hay problemas que se están escapando de las manos y uno de ellos es la seguridad”, concluyó.

