Quiso recuperar su camioneta por la vía judicial y el juez la obligó a completar la venta: el fallo que sorprendió en Neuquén

Una mujer de Neuquén demandó a un ex amigo para recuperar una Ford EcoSport de la que seguía siendo titular registral, alegando que nunca le pagaron el precio acordado. 
09 de junio de 2026TNTN

Lo que empezó como una relación de amistad y una venta verbal terminó en un juzgado civil de Neuquén con un resultado que la demandante no esperaba: en lugar de recuperar su vehículo, el juez le ordenó concretar la transferencia que nunca había completado.

La mujer presentó una acción de reivindicación sobre una Ford EcoSport de la que seguía figurando como titular registral. Su relato era el siguiente: le había prestado el auto a un amigo, luego acordaron verbalmente una compraventa, realizó la denuncia de venta, pero el hombre nunca pagó el precio acordado, no efectuó la transferencia y tampoco devolvió el vehículo. Al seguir como titular, debió afrontar deudas de patente que derivaron en un juicio promovido por la Municipalidad de Neuquén, y temía que el auto quedara involucrado en un siniestro mientras circulaba a su nombre.

La versión del demandado y la contrademanda

El ex amigo no solo rechazó el reclamo, sino que presentó una reconvención — es decir, una contrademanda dentro del mismo expediente. Reconoció haber recibido el vehículo y que existió una operación de compraventa, pero aseguró que sí había pagado el precio pactado y que la transferencia no se concretó porque la vendedora no le entregó la documentación necesaria. Por eso pidió que la Justicia la obligara a completar los trámites registrales.

El fundamento del fallo: la entrega fue voluntaria

El juez civil Martín Enrique Peliquero fue claro en su razonamiento: la acción de reivindicación procede cuando alguien fue privado ilegítimamente de la posesión de un bien. Pero ese no era el caso.

"La posesión del demandado no tuvo origen ilícito, sino que deriva de una entrega voluntaria con causa, vinculada a un trato negocial entre las partes", señaló la sentencia. El punto central, según el magistrado, no era quién figuraba como titular registral del automotor, sino el origen de la posesión. Y ese origen era claro: la propia actora había reconocido que entregó el vehículo voluntariamente, gestionó una cédula azul a favor del demandado y realizó la denuncia de venta.